lunes, noviembre 18, 2019
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CARNICERÍA PEPITO

 

La carnicería de Jose María Sánchez Molero denominada como “CARNICERÍA PEPITO” lleva abriendo sus puertas casi 100 años siendo ésta la tercera generación regentada anteriormente por su tío, posteriormente su padre y ahora él.

En la carnicería PEPITO se puede encontrar carne de todo tipo al igual que gran variedad de embutidos caseros como el chorizo rojo, chorizo blanco, choricitos, salchichas, lomo adobado, pinchos morunos, hamburguesas de venao etc. destacando entre ellos la morcilla casera.

Esta morcilla es elaborada a base de productos naturales y siguiendo para su elaboración la receta tradicional. Su buen hacer es el aliciente para que nuevo público proveniente de otras localidades se acerque y compre el producto estrella de la carnicería.

La morcilla que se prepara es la denominada “morcilla de cebolla” en la que sus ingredientes son la sangre, la manteca se cerdo, la cebolla, la sal, el pimentón rojo y siendo condimentado todo con especias naturales.

Las morcillas se fabrican en sus instalaciones como mínimo una vez a la semana y en vista de la demanda se repite su fabricación. Jose María nos cuenta que los ingredientes deben ser pesados para que la morcilla salga siempre con el mismo sabor.

La manera de hacerla es muy laboriosa ya que como manda la tradición primero se pela la cebolla, siendo ésta de cultivo propio y se pica en forma de daditos, se pica también la manteca que para este caso se lleva a cabo de forma mecánica y se preparan las proporciones de sangre y especias a añadir.

A la vez que todos los ingredientes se están preparando se pone a calentar la caldera con agua ya que habrá que ir añadiendo poco a poco la cebolla para su cocción.

Una vez cocida la cebolla, se retira y se lleva a la amasadora para también añadir la manteca al natural, después la sangre y por último las especias.

Cuando todos los ingredientes están mezclados, se embute la masa de la morcilla en las tripas naturales y se atan, entonces, una vez hechas las morcillas se deben cocer en el agua de la caldera hasta alcanzar los 78º centígrados, acto seguido se introducen en un tanque de agua fría para que se enfríen ya que después pasarán directamente a su venta.

Destaca la forma en la que las morcillas se presentan en la carnicería, siendo ésta en forma de ristra y es que hay que conocer el arte de atar las tripas naturales en las que se embute la masa.

 

Para este proceso, primero se embute la masa dentro de la tripa natural y una vez hecho se atan los dos extremos; éstos a su vez se unen por lo que su longitud es más pequeña, entonces la tripa natural se vuelve a atar haciendo en esta ocasión partes más pequeñas y uniéndolas de dos en dos.

Es así como las morcillas aparecen en ristra y unidas de dos en dos, cada una puede llegar a pesar unos 100gr.

Es importante saber que la época del año en la que comienza la elaboración de las morcillas es en septiembre y termina a primeros del mes de mayo y es que con la llegada del calor dejan de fabricarse.

 

 

Todo aquel que quiera degustar los productos básicos de la carnicería y en exclusiva las «morcillas de cebolla» típicas en Ajofrín puede hacerlo a través de la venta directa en la tienda sita en la Pza. de la Constitución, 1 y/o por encargo en el teléfono 925 390 041