viernes, agosto 14, 2020
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ALFARJE DEL SIGLO XVI UBICADO EN LA IGLESIA DE SANTA MARIA MAGDALENA.

Detalle de las Jaldetas

El Alfarje ha sido descubierto a raíz de las recientes obras de restauración acometidas en el interior de La iglesia de Santa María Magdalena, que han sido posibles gracias a un convenio de financiación entre la Diputación de Toledo y el Episcopado

Para situarnos en el contexto histórico del Alfarje es necesario conocer la historia de la Iglesia.

La Iglesia de Ajofrín, dedicada a Santa María Magdalena, parece que sustituyó a otra Iglesia, según documentos que citan un templo en Ajofrín ya en el siglo XII. De este edificio destaca la hermosa torre de estilo mudéjar decadente del siglo XVI, compuesta por cuatro cuerpos y fábrica de mampostería.

En su interior, muchos son los atractivos de los que podemos hablar, pero destaca el bello alfarje policromado que se sitúa bajo el coro del templo; es una estructura rectangular que sirve tanto de soporte al coro, así como de elemento decorativo en la techumbre correspondiente con la entrada principal del edificio. Se separa de la nave principal de la Iglesia por un robusto arco, construido en piedra y decorado con cordones y bolas.

Detalle de la ménsula

El alfarje de estilo mudéjar fue construido en el mismo periodo de tiempo que la Iglesia, y supone una importante muestra de este tipo de techumbres de madera, encontrándose diversos alfarjes similares tanto en distribución como en elementos decorativos, como es el caso del alfarje de la Sala del Alfarje del Convento de Santa Fe.

Al igual que el alfarje del citado convento, el alfarje de Ajofrín pertenece al estilo isabelino y tiene una estructura característica del último tercio del siglo XV, dato arrojado por el propio alfarje al quedar reflejada la fecha de 1485 en uno de los escudos que integra su decoración. Estos escudos, además de recoger datos sobre el alfarje que analizaremos más adelante, hacen referencia a la catedral de Toledo, así como a la familia poseedora del Señorío de Ajofrín antes de ser cedido a la catedral.

La primera documentación escrita que se conserva respecto a Ajofrín, y que nos lleva a la historia de este alfarje, consiste en el testamento de Munio Alfonso de Ajofrín donde se recoge que su padre Adefonsus Munio recibió la villa de Ajofrín alrededor del año 1139 por donación de Alfonso VI, quien conquistó Toledo y toda la zona alrededor de la villa a finales del siglo XI; Munio Alfonso y su hermano Pedro Alfonso, fueron hombres destacados en las hazañas de la reconquista.

Desde entonces el señorío de Ajofrín se había venido heredando en calidad de mayorazgo por los sucesivos descendientes hasta Juan Alfonso de Ajofrín, hijo de Pedro Alfonso de Ajofrín y Doña Inés García Barroso.

Pedro Alfonso contrajo nupcias con Doña Inés García Barroso, y tuvieron como única descendencia a Juan Alfonso de Ajofrín, que moría joven en el año 1382 en la batalla de Aljubarrota, durante las luchas contra Portugal. Su cuerpo descansa en el monasterio de Santo Domingo el Antiguo, bajo un bello sepulcro de alabastro encargado por su madre labrado con una escultura yacente.

Al morir sin descendencia el último Señor de Ajofrín, se consideró como heredera más cercana a su prima Beatriz Alfonso, hija de Berenguela, quien a su vez era hermana de Pedro Alfonso. Pero Doña Inés, actuó como heredera de su hijo y donó el señorío al Dean y cabildo de Toledo el 19 de octubre de 1385, por devoción a la Virgen y porque fueran dichas oraciones por ella y sus familiares. Si bien, mientras viviera, sería la usufructuaria, reteniendo para mí en mi vida el usofruto. Con la donación del cabildo recibió la justicia e jurisdiccion criminal e civil… et el misto mero emperio, es decir, el señorío jurisdiccional.

De esta forma, el señorío de Ajofrín comenzó a formar parte de la catedral de Toledo pasando de ser un señorío laico para convertirse en un señorío eclesiástico hasta el año 1805.

Con estos datos, se estima, que durante la construcción de la Iglesia de María Magdalena de Ajofrín se construyó el alfarje dedicándolo a la familia que había sido poseedora del Señorío, y haciendo referencia a la catedral de Toledo, a la que pertenecía desde que Doña Inés lo donara en 1385.

Vista general del aljarfe

Un alfarje, es una estructura de madera policromada, es decir, una techumbre de maderas labradas y combinadas artísticamente. Los alfarjes, aunque con variaciones, atienden generalmente al mismo tipo de distribución, consistente en una serie de jácenas o vigas principales, donde se apoyan perpendicularmente las vigas secundarias o haldetas, sobre las que se distribuyen un conjunto de maderas de distintas formas que reciben diversos nombres y se entrelazan artísticamente creando una estructura geométrica.

El Alfarse se compone:

  • 1 Jácena
  • 30 Jaldetas
  • 7 Ménsulas
  • 171 Chillas
  • 171 Alfardones
  • 458 Molduras
  • 232 Cintas menadas
  • 116 Tablas de cierre
  • 116 Tabicas
  • 16 Tablas de alicer.
  • 3 Molduras de tocadura con diferentes recorridos
Tabla de cierre

Todas las piezas del alfarje se encuentran profusamente policromadas, decoradas con motivos vegetales, florales y de hojarasca. Esta policromía, según análisis de muestras está ejecutada con temple al huevo sobre una capa magra de preparación y llevada a cabo fuera del templo, es decir, todas las piezas, fueron elaboradas y policromadas en un taller y posteriormente llevadas al templo para su montaje.

La ejecución de las pinturas esta llevada a cabo mediante el empleo de plantillas, superponiendo diferentes plantillas para aplicar los diferentes colores. Los últimos remates así cómo los escudos están hechos a mano alzada a punta de pincel.

León granáte sobre fondo blanco
Cruz griega flordelisada

Todo el conjunto goza de un bello colorido integrado en el mismo estilo de pintura con hojas y flores carnosas de colores planos, sobre fondos de brillante colorido, rematadas con detalles en tonos más claros y contorneados con un bello plumeado en color negro.

Encontramos además 14 escudos, uno centrado en cada alicer superior, sumando 8 y los seis restantes en la jácena, 3 por cada alzado. Se encuentran además 4 elementos heráldicos y que se repiten de forma periódica en las tabicas.

Cáliz amarillo sobre fondo rojo
Castillo de tres torres sobre fondo rojo

Respecto a los escudos presentes en el alfarje, son 14 en total, a pesar de que algunos están muy perdidos y cuatro de ellos están completamente desaparecidos.

Escudo de Ajofrín
Escudo de origen desconocido
Escudo de origen desconocido
Escudo de origen religioso

Agradecer el excelente trabajo de restauración llevado a cabo por Ana Isabel Zarza Sánchez.